domingo, 5 de julio de 2009

LOS CRISTALES DEL AMOR



Recorte portada del poemario "El amor épico"
Colage de Rosa Buck
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Hoy, el día se me hace triste. La niebla cubre el valle y difumina el entorno. Se desdibujan los cuerpos y los árboles son sombras.

Sombras como las páginas de mi ayer donde tú estás impresa. Y apenas te recuerdo, se borró el tatuaje de tu nombre en mi retina, amor que fuiste. Hoguera en que quemé todas mis velas. Rendida mi admiración por tus encantos, sintiéndome tu dueño, medía con los labios tu piel como alabastro y mis manos paseaban tus veredas. Quería respirar sólo tu aliento y morir en cada uno de tus besos.

¿Recuerdas?
El paseo entre los álamos, arces y acacias en las orillas del río. Y al caer las tardes frías, mi pecho era el refugio para tu frío.

¿Recuerdas?
Las meriendas junto al torrente, que al rebotar entre peñas nos salpicaban sus aguas. Y te reías.

Y el lecho de hierba fresca bajo el sauce...
¿Lo recuerdas?
Nuestros juegos, las carreras... ¡Qué té cojo! ¡Qué té pillo! La playa, el sol... Noches de luna y arena en nuestros cuerpos desnudos.

No puedo creer tal desgaste en el amor ¡Si eras mi Cielo, mi noche, mi día, mi celo. Y todos los momentos de aquél entonces. Estrellas refulgentes las chispas de tus ojos, arrope y miel los jugos de tu boca.

Maldito el bendito amor que tanto engaña. Se derrite como el hielo siendo fuego. Bello y frágil cristal de Bohemia, que si rompe, lastiman sus fragmentos.

¿Me fui? ¿Te fuiste? Nos fuimos poco a poco sin apenas darnos cuenta.
Llama, incendio, lava incandescente que el tiempo va apagando. Al fin sólo el rescoldo. Después, nada.
Cenizas que cubrirán hasta el recuerdo.
*
*

Carlos Serra
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9 comentarios:

stella dijo...

Ay por Dios Carlos, cuanto dolor y añoranza en tus versos, y cuanto se la recuerda, yo siempre le llamaba la mujer ternura, porque esta le chorreaba por todos lados, pero...así es la vida, los hay que se va, los demás seguirmos como podemos, a veces llorando..
Me has emocionado y me has hecho recordar momentos y perdida que tuve en su dia
Un abrazo
Stella

Mónica López Bordón dijo...

A veces, los cristales del amor permiten historias escritas como esta.

¿Me fui? ¿te fuiste?...cuántas veces no nos habremos hecho esa pregunta...

Besos
Mónica

María BlancaNieves dijo...

Desde que abrí tu espacio, he permanecido un rato en silencio observando detenidamente la esencia que Rosita dejó de sí misma en el colage que decora tu prosa poética. ¡La extraño!
En cuanto a tu prosa,
qué te puedo decir queridísimo Carlos, de un lirismo precioso, pulcro, con una distribución perfecta de acentos y tonos, justo lo que una prosa poética requiere para adquirir su belleza.

Esta parte querido Carlos contiene imágenes espléndidas:

"medía con los labios tu piel como alabastro y mis manos paseaban tus veredas. Quería respirar sólo tu aliento y morir en cada uno de tus besos"

Aunque haz derramado la nostalgia toda, lograste transmitir con justa precisión el recuerdo de un amor que se llevó una parte de ti.

El amor querido Carlos, entre más duele es más verídico.

He disfrutado con la lectura, tu compañía y el recuerdo de nuestra querida Rosa Buck.

Un beso cálido con todo mi cariño.

Carlos Serra Ramos dijo...

Stella, creo te equivoca la imagen del colage, lo edité porque me pareció adecuado para una prosa que habla de un amor pasado por la lejanía entre las dos figuras, sin embargo, no me refiero a Rosa con la que tuve una relación epistolar muy extensa y sumamente grata, pero sin que mediara más que el gran afecto que nos dispensábamos.

Es cierto que también compuse algún poema para ella, y si lo edito en el blog algún día te lo haré saber, pero siempre desde el Yo poético.

Por fortuna no conozco la muerte en personas hermanadas a mí por la sangre, por tanto puedo decirte que hasta hoy, la suya ha sido la que más he sentido en mi vida.

Gracias una vez más por tus visitas, querida Stella, me doy cuenta que eres una buena amiga.

Vaya mi beso con todo cariño.

Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Mónica, es verdad, a veces, y muchas. Siempre queda la duda de quien tuvo más culpa, también a veces, no es de ninguno y la separación o alejamiento viene dado por razones ajenas a la voluntad de ambos. ¿Me has leído la prosa "Mientras descanso"? Está en "El Vals da la vida" mi otro blog, y allí se cuenta un motivo casi insoslayable sobre este tema.

Mónica, gracias por entrar y por tus besos, amiga, otros para ti en tus mejullas.

Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

María, muy estimada amiga, si conociste a Rosa ¿pudiera ser por frecuentar el foro de Poesíapura? En él estuve largas temporadas con el nick de Faón y me cupo la satisfacción de ser el usuario Nº 6 o sea, desde el mismo inicio. Disfruté mucho en los primeros tiempos.

Cuando hay pasión los besos causan una sensación en el espíritu que es imposible definir, digo: "...y morir en cada uno de tus besos", claro que no es eso, pero se asemeja a un desmayo, a la ausencia de toda voluntad, se cierran los párpados y la mente se nubla, no sientes dolor, pena o alegría porque te abismas en ti mismo y desaparece el entorno, el mundo y el espacio se constriñe mientras percibes como un todo, los sabores de una boca que te encumbra a la dimensión desconocida. Oh, el beso apasionado, vale una vida, querida amiga. Pero se gastan pronto... una pena, no he conocido besos que no se gasten.

Te agradezco el comentario que me haces por lo que dices y cómo lo expresas, son muy pocas las veces que se razona agrado o el suspenso de un escrito.

Gracias de corazón, María.

Carlos

azpeitia dijo...

Carlos, que sería de nuestra vida sin una pasión intensa, fuerte, arrebatadora....no sería nada. El amor nos hace jugar fuerte, arriesgar siempre, es casi una ley de vida...Es muy bello lo que escribes y esa añoranza llena de reflexiones que nos obliga a darte la razón...aunque a mi me gustaría que estuvieras equivocado...que el amor no muere nunca...Pero eso nos pasa a los románticos crónicos, que estamos enfermos de ideales...Un abrazo muy fuerte Carlos desde.....Zuhaitz-Ondoan....azpeitia

Carlos Serra Ramos dijo...

Gracias Azpeita:

Acabo de leer tu comentario entrando en las reflexiones sobre ese sentimiento que cuando sa acaba tanto duele, y aún así, te aseguro que prefiero ser el último que llegue a su final a ser el que ponga fin cuando te siguen amando.

Es muy penoso confesar a la pareja que se acabó.

Un gran abrazo mi amigo, fiel seguidor de mis escritos.
.....................Carlos

María dijo...

Pero qué bonito escribes, amigo Carlos, es un lujo leerte, da lo mismo que se trate de amor, de pasión, o de desamor.

El amor es como el cristal, que puede abrasar pero después se puede romper y hacerse añicos y cuando esto ocurre ¡ay, qué dolor! ¡cuánto duelo! ¡como si el corazón se rasgara en mil pedacitos! ¡y qué agonía!

Pero me quedo con la pasión, con la llama, con el fuego encendido, con el calor de tus palabras y con tu gran corazón que hace que tus letras latan profundamente.

Mis felicitaciones y admiración, siempre, amigo mío.

Un aplauso y un beso.