martes, 1 de junio de 2010

Una alma pura en el balneario

 -El Jacuzzi me sentará bien - pensaba Leonor deseosa de meterse en el agua mientras se desprendía del jersey de cuello alto que la ahogaba.


Guardó su ropa en la taquilla y se dirigió a las instalaciones del Centro cuando, tras unos pasos, la detuvo el destello en una zapatilla que sobresalía del banco donde se sentó al descalzarse.


Al agacharse para descubrir qué le llamó la atención, observó con asombro que se trataba de una cadenita al parecer de oro. Alzó la cabeza para cerciorarse de si estaba sola y se dispuso a tomar la gargantilla, sin embargo, el espíritu de honradez que le inculcaron en el colegio de monjas hizo que titubease y se irguió no sin pesar, pero… había criticado tantas veces a quien se apropia de lo ajeno, que…


Ya en la puerta de salida sin decidirse a cruzarla, pensó que si no se la agenciaba ella lo haría la primera persona que entrase al vestuario.


Suspiró hondo porque la indecisión le disparaba la adrenalina y su corazón se aceleraba sin poder dominarlo. Volvió sobre sus pasos, se inclinó, y con mano temblorosa y los ojos cerrados, como no queriendo presenciar su renuncia, tomó la zapatilla por la parte trasera, la sostuvo unos segundos que le parecieron eternos y al fin la inclinó para que la modesta joya resbalara hasta la punta del calzado y con ella la maldita tentación.


Entró en el Jacuzzi, salió del Jacuzzi, se bañó bajo los chorros de agua, nadó en la piscina y disfrutó feliz de todas la instalaciones del SPA por haberse impuesto a una tentación -Qué sorpresa tendrá su dueña cuando se calce y encuentre su cadenita - y añadía -No es sólo el dinero que pueda valer ¿y si se lo obsequió un ser querido? ¿Cómo pude llegar a pensar…? - Y así una y mil razones satisfaciendo su alma limpia de pecado.


Ya en el vestuario, y frente al espejo, se miró con una sonrisa en los labios, que se fue borrando hasta cambiar a una mueca compungida al ver su cuello desnudo, y exclamó - ¡Mi gargantilla! ¡La medallita de mi madre! ¡Oh, no!-


Ni la zapatilla ni la gargantilla, sólo un papel sobre el banco en el que leyó “Gracias por el regalo”
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12 comentarios:

stella dijo...

Me has tenido suspendida en tu relato que es fantastico, pero..el final no lo espraba y me ha gustado muchisimo, ¡precioso Carlos! siempre es un placer visitarte amigo mio
Te envié la dirección, no se si te habrá llegado, pasaré de nuevo a ver que me dices
Un abrazo grande
Stella

Carlos Serra Ramos dijo...

Gracias amiga por tu visita. Cuando vi que tenía un comentario me dije, Me tienes mal acostumbrado y ya te espero, luego, al saber que te gustó me alegro.

No he recibido tu correo pero creo que debe ser el que encontré tras buscar en varios sitios.

Besos querida Stella.
................Carlos

Luisa Arellano dijo...

¡Vaya, qué cosas pasan!... sobre todo cuando una anda tan despistada por la vida jejeje

El relato mantiene muy bien el suspense y el giro final me ha dejado con la boca abierta... y un saborcillo entre dulce y amargo por el devenir de los acontecimientos ¡pobre señora, con lo honrada que fue!

Hacía tiempo que no pasaba por Ensartando Letras pra disfrutar de tus relatos, Carlos, ya sabes que sigo liada y desde luego no es por falta de ganas de venir a este rinconcito tuyo tan agradable.

Besos dulces, que últimamente te los dejo muy de tarde en tarde. ;)

stella dijo...

He vuelto para reafirmarme en lo mucho que me ha gustado Carlos. tienes in don especial para dejar atrapada la mirada
Un abrazo
Stella

LUMARZU dijo...

Leerte hoy es seguir sin parar a toda esa angustia de la protagonista y así llegar a un final inesperado, la honradez no pudo vencer la tentación,cosas de siempre...¡un buen relato con los argumentos necesarios para enganchar, ¡te felicito!
Un placer volver a tus caminos querido Carlos y desde mis fronteras vuelan muchos abrazos hacia ti.
Lucy

Carlos Serra Ramos dijo...

Hola Lui:
Es qué... cuando hay confianza pasan esas cosas, siempre quedan para el final los mejores amigos, sabemos que estamos dispensados, lo mismo me ocurre contigo y tu blog, me digo, bueno, Luisi se hace cargo.
Pero ¡qué bien! cuando te veo.
En cuanto al relato conste que es un hecho real, celebro te gustara.

Un beso en tu mejilla, Luisi, a ver si en octubre es una realidad
...............Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Querida Stella:

Eres extraordinaria amiga, te agradezco infinito tu fidelidad a mis escritos.

Te has ganado mi efecto por tu encanto y el valor inestimable de tu trato, un beso amiga.
...............Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Lucy, querida amiga, los abrazos y besos lanzados al aire no saben de fronteras, pero el destinatario agradece la intención y si, cómo yo es un soñador, puede que al entornar los párpados los sienta en la brisa de la tarde.

Gracias, pués, por esos abrazos que desde Perú me llegan, y gracias por tu visita que ya me falta si no vienes.

Van mis besos a lomos de delfines
...............Carlos

Andrea BR dijo...

NO me esperaba ese final Carlos, nos mantienes en vilo durante el relato sin dejar entrever un ápice de lo que se avecina...

Me encantó, aún lamentando que la honestidad fuera pagada con la pérdida de algo tan valioso para la protagonista.

Un abrazo fuerte,

A.

Carlos Serra Ramos dijo...

Hola Andrea, me alegra tu visita, fue casual o el poder de la mente porque intenté visitarte justo poco antes de llegarme tu comentario, digo intenté porque el teléfono me hurtó el tiempo, luego ya no pude. Mañana voy a ver que cosas lindas has editado, seguro que revertirán en mi ánimo y me alegrarán la vista.

Le decía a Luisa que el relato más o menos fue real, lo único que falta es el papelito dando las gracias por el regalo, jajajaja.

Un beso, amiga, y mi agradecimiento por tus palabras.
..................Carlos

Narci dijo...

Ay que ver lo cara que se paga a veces la honradez y la honestidad ;-), y sin embargo, ¿cómo renunciar a ellas?

Buen relato.

Besos

Carlos Serra Ramos dijo...

Eres un encanto, Narci, por tercera vez debo agradecer tus visitas en esta tarde.

Fue una anécdota real, no exáctamente así, porque le faltó el papelito con las gracias como le digo a Luisa.

Un beso grande a mi amiga que estimo con todo mi afecto.
.....................Carlos